NAVIDAD y AÑO NUEVO

ULTIMO SERVICIO DEL AÑO - MARTES 18 de DICIEMBRE

Estimados, ya se acercan las fiestas y en este ultimo servicio del año, les ofrecemos algunos datos interesantes en epoca de fiestas.

CONSULTAS PEDIDOS Y SUGERENCIAS A: gabrielpetrelli@gmail.com

Quienes tienen que cuidar su alimentación debido a un problema de salud o quienes simplemente están a régimen, no la tienen fácil en Navidad. Es muy normal saltarse la dieta habitual, comer desordenado e incluso cosas que habitualmente tenemos prohibidas.
Si tú o alguno de tus invitados tiene algún problema de salud o está a dieta, tendrás que preparar un menú apto para todo el mundo o incluir platos especiales para ellos. Te contamos todo lo que debes tener en cuenta según cada problema. Además, te damos consejos para preparar los típicos manjares navideños con menos grasa y calorías, y a escoger los dulces más apropiados.



Azúcar alta: menú ligero y sacarina
Para quienes tienen problemas de diabetes o niveles altos de azúcar, la Navidad es una prueba muy difícil. Hay que tener mucho autocontrol para resistirse al turrón y los dulces que están presentes en casa las 24 horas del día. Pero no es ésta la única amenaza para los diabéticos, ya que las grasas, las comidas muy calóricas y el alcohol tampoco les benefician. Si tienes a alguien en casa con este problema, ayúdale suprimiendo las típicas bandejas de dulces: cámbialas por otras con frutas frescas y frutos secos.
Aunque existen dulces y turrones sin azúcar, los especialistas no los recomiendan o piden que se tomen con moderación porque la falta de azúcar se compensa con grasas extra y su valor calórico es muy elevado. Además, la diabetes suele estar asociada al sobrepeso, por lo que hay que controlar las calorías.
Evita. Todo tipo de azúcares (refinada, miel, mermelada y productos elaborados con éstos), fruta en almíbar, zumos de frutas envasados, helados, postres azucarados, refrescos, dulces y golosinas, chocolates, turrones, bollería y pastelería industrial. También debes reducir las grasas de origen animal y moderar los hidratos de carbono. No utilices salsas que no sean caseras, ya que tienen mucho azúcar añadido.
Escoge. Frutas y verduras frescas (no envasadas) o cocidas, a la plancha, etc., alimentos con fibra, pescado y carne magra, huevos, moluscos y mariscos, refrescos light, frutos secos y postres o dulces preparados con aspartamo, ciclamato, acesulfame K o fructosa (con moderación porque es el azúcar de las frutas).


Menú tipo
Entrantes y aperitivos. Una selección de mariscos con mayonesa casera, ensalada de berros, espárragos, jamón y lomo.
Primer plato. Melón con jamón ibérico. Sopa de marisco. Cóctel de marisco.
Segundo plato. Cordero al horno asado en su propio jugo. Merluza a la sal.
Pan. Una ración de pan blanco o integral.
Postre. Fruta fresca o una infusión si has elegido el melón con jamón como primero.
Dulces. Cualquier dulce casero hecho con edulcorante o una porción de turrón o chocolate sin azúcar.
Bebidas. Agua, refrescos sin azúcar, jugos naturales, una copa de vino, licores sin alcochol, café e infusiones.







Consejos. Un diabético necesita llevar un orden en sus horarios de comidas, así que procura cenar o comer pronto. Deja que sea esta persona quien se sirva la cantidad que quiera o hazlo de forma moderada para que no se sienta obligado a comer de más.



Hipertensión: sabroso pero sin sal
Si alguien tiene la tensión alta, debes tener mucho cuidado con la sal. Preparar el menú te será fácil, sólo tienes que procurar cocinar con poca sal, sustituirla por especias o preparar su comida aparte. Pero un hipertenso también debe tener mucho cuidado con las grasas saturadas, las comidas copiosas y el alcohol. Es importante evitar los canapés y los aperitivos de cóctel, ya que suelen llevar ingredientes (hojaldre, masa quebrada, galletitas) y salsas con mucho sodio.
Evita. Embutidos, quesos curados, comidas preparadas y precocinadas (croquetas, empanadas, pescados rebozados), salsas comerciales, conservas y salazones, aceitunas y encurtidos, papas chips, frutos secos salados, galletas, pastelería y bollería industrial, las sopas de sobre y los cubitos de caldo.
Escoge. Pescados, carnes magras, legumbres, frutas y verduras, salsas caseras. Para aliñar, especias, hierbas y vinagres aromáticos, ajo, cebolla, cáscara de limón y naranja. Cocina con aceite de oliva virgen, sabe más. Las preparaciones al horno o al vapor son más sabrosas que a la plancha.


Menú tipo
Entrantes y aperitivos. Espárragos con mayonesa casera sin sal, frutos secos sin sal, una tabla de quesos bajos en grasa, almejas al vapor con limón.
Primer plato. Salpicón de mariscos hecho con pulpo, gambas y aliñado con vinagre de Módena. Consomé casero con un chorrito de vino blanco, picatostes de pan tostado y huevo picado.
Segundo plato. Carne al horno asada en su propio jugo y aromatizada con una mezcla de ajo, hierbas aromáticas y aceite de oliva virgen. Pescado al horno con cama de cebolla y patatas aderezado con la misma mezcla.
Pan. Una pequeña ración de pan blanco o integral, o pan sin sal si así lo indica el médico.
Postre. Tronco de Navidad, piña y melocotón en almíbar con helado, tiramisú, fruta fresca.
Dulces. Con moderación, los dulces de Navidad están permitidos.
Bebidas. Agua, infusiones, vino y cava con moderación, café descafeinado ( sólo una tacita).







Consejos. El estrés, el alcohol y el tabaco son grandes enemigos de las personas hipertensas, así que procura que las celebraciones transcurran en un ambiente relajado. Ten bebidas y licores sin alcohol para los brindis pero nada de puros ni cigarrillos.


Colesterol: 0% materia grasa
Quienes tienen alto el colesterol “malo” tienen que tener especial cuidado en Navidad, ya que prácticamente todo les puede disparar los niveles de LDL: las comilonas, el marisco, las salsas, los dulces, los canapés, el alcohol. Los triglicéridos, asociados al consumo de grasas saturadas, también son un problema para muchas personas.
Los dulces típicos de Navidad como los polvorones se elaboran con manteca de cerdo, por lo que hay que limitarse a uno en los días señalados. Pero lo que puede disparar los niveles de colesterol es darse vacaciones dietéticas y apuntarse a todo: aperitivo, comidas, cócteles, cenas, copas... Un cóctel explosivo que hace que hasta quienes no tengan problemas de colesterol acaben con el LDL por las nubes al final de las Navidades.
Evita. Carnes grasas, vísceras, embutidos, lácteos enteros, mantequillas, natas o cremas de leche, patés, quesos y huevos en exceso, comidas preparadas y precocinadas, fritos, hojaldres, pastelería y bollería industrial y helados cremosos, azúcares refinados y alcohol.
Escoge. Pescado azul y blanco no graso, carnes magras, lácteos desnatados, frutas y verduras frescas, legumbres, cereales y fibra en abundancia para absorber las grasas.


Menú tipo
Entrantes y aperitivos. Mariscos y moluscos con moderación y sin mayonesa, encurtidos, ensaladas, espárragos a la plancha, jamón ibérico.
Primer plato. Sopa de marisco o cogollos de Tudela con anchoas.
Segundo plato. Merluza en papillote, pavo al horno con relleno de manzana y ciruelas.
Pan. Una porción de pan blanco o integral pero ¡prohibido mojar las salsas!
Postre. La piña natural ayuda a digerir las grasas. El sorbete de limón también es muy desengrasante.
Dulces. Una porción de turrón o de chocolate negro, dátiles o dulces caseros.
Bebidas. Agua, infusiones, una copa de vino o cava, café con moderación.







Consejos. Si preparas un menú a base de carne procura que no haya preparaciones con huevo, ya que aunque no debe eliminarse de la dieta, la yema contiene mucho colesterol. Si el problema son los triglicéridos, evita al máximo el alcohol.



Celíacos: menú sin gluten
Las personas con intolerancia al gluten no pueden permitirse salir de su dieta habitual. Aunque ellos saben qué alimentos pueden o no comer, si vas a tener algún invitado celíaco pónselo fácil consultando con él el menú y ofreciéndole alimentos especiales sin gluten.
Evita. Trigo, centeno, avena, cebada, triticale y sus derivados, como el almidón, harina, panes, pastas, bollos, pasteles, tartas, galletas, bizcochos, leches y bebidas malteadas, y bebidas destiladas o fermentadas a partir de cereales (cerveza, whisky y algunos licores, etc).
Escoge. Leche y sus derivados, carne, jamón serrano y cocido de calidad extra, pescado fresco y congelado sin rebozar, marisco fresco, pescado y marisco en conserva al natural o en aceite, huevos, verduras y frutas, arroz, maíz, legumbres, azúcar y miel, aceite y mantequilla, refrescos, vinos y bebidas espumosas, frutos secos.


Menú tipo
Entrantes y aperitivos. Pescados variados, ensaladas, jamón ibérico, rucula con tomate natural, tabla de quesos y patés.
Primer plato. Huevos rellenos de atún con mayonesa casera.
Segundo plato. Cordero al horno. Calamar relleno de jamón ibérico y huevo picado. Corvina al horno.
Pan. Debe ser especial para celíacos.
Postre. Anana al horno, tarta de queso casera, fruta fresca.
Dulces. Nueces caramelizadas, frutas escarchadas, dátiles, frutos secos, dulces caseros sin gluten o dietéticos especiales para celíacos.
Bebidas. Pueden tomar de todo excepto cerveza, whisky y licores.







Consejos. Aunque estés casi segura de haberlo hecho sin gluten, dile a tu invitado cuál es la composición de los platos que va a comer por si se te ha escapado algún ingrediente. Si compras dulces dietéticos, no tires el envase para que pueda comprobar la composición.



¡No quiero engordar!
La Navidad es un auténtico suplicio para quienes están a dieta o no quieren coger peso. Nuestra recomendación es evitar la tentación para no caer en ella: compra los dulces y caprichos justos, prepara menús ligeros y controla las cantidades.
Los dulces van a ser tu peor enemigo, así que evita tenerlos en casa, compra los justos para los días de celebración y ábrelos cuando los vayáis a comer. Prohibido tener bandejas de dulces a la vista.
Evita. Las copas, los dulces, las grasas, los platos preparados y precocinados, los cócteles a base de canapés industriales (no a los hojaldres y masas quebradas), los fritos y las salsas. Prohibido apuntarte a varias celebraciones en un mismo día. Los dulces sin azúcar tienen más grasa y calorías que los normales.
Escoge. Ensaladas, verduras, pescados, carnes magras y platos ligeros preparados en casa para controlar las calorías. Procura cocinar los platos al horno, en papillote, a la plancha o al vapor.




Menú tipo
Entrantes. Mariscos, moluscos sin mayonesa, ensaladas, espárragos en vinagreta, encurtidos, conservas al natural, sushi.
Primer plato. Gambas o carabineros a la plancha. Consomé desgrasado con huevo y jamón picado. Crema de nécoras sin nata.
Segundo plato. Salmón con ensaladas. Pavo al horno (¡sin relleno¡). Pato o Codornices estofadas.
Pan. Toma una pequeña rebanada de pan blanco o integral, o un pan de régimen.
Postre. Brochetas de frutas (piña, mango, papaya, naranja). Sorbete de limón hecho con helado sin azúcar. Natillas hechas con sacarina y canela.
Dulces. Puedes permitirte una porción de turrón, mazapán o tu dulce preferido, pero sólo uno al día. Mejor un par de onzas de chocolate negro o un bombón.
Bebidas. Agua, infusiones, zumo de tomate, una copita de vino o de cava.







Consejo. Toma pequeños tentempiés entre horas para no llegar hambrienta a la cena (una taza de caldo de verduras, una zanahoria, una galleta María, un biscote integral con mermelada sin azúcar, una cerveza ligth con una tapa de berberechos, un kiwi...). Ponte en el plato la cantidad que crees que debes tomar y no repitas. Procura estar activa y hacer ejercicio durante el día para quemar más calorías.