
PROYECTO "BIOALIMENTACIÓN" Semana del 23 al 27 de Junio
Ya el frio llegó, y para quedarse.
Sentimos como nuestro organismo nos empieza a pedir un poco mas de alimentos, nos ponemos mas relajados con las comidas y empezamos a disfrutar ciertos manjares tradicionales de las epocas estivales...
Pues, eso esta muy bien, readaptando ciertas recetas podemos consumir todos nuestros platos preferidos acorde a mantener saludable nuestro cuerpo.
Asi tambien, con la llegada del mismo, se acompañan relativamente seguidos, puertas de nuestras defensas que permiten el ingreso de ciertos virus, que nos pueden maltraer.
Llamado gripe, catarro, refrio o congestión, cualquiera de ellos, son molestos y totalmente mutiladores del grato bienestar...
Por ello, a nivel alimentario, puedo brindarte un par de consejos para mejorar esas barreras y lograr evitr estos estados tan comunes en el invierno.
Para compensar el frío, nuestro cuerpo debe mantener las reservas energéticas consistentes.
Por esta razón tendemos a consumir más que en otras estaciones las carnes rojas, preferimos los pescados grasos y comemos más quesos y embutidos. Los productos lácteos y los quesos son recomendables en invierno, a condición de que no sustituyan a otros alimentos altamente proteicos como la carne y el pescado.
Si se están tomando antibióticos a causa de congestiones o resfriados (cosa muy rara ya que solo se utilizan medicamentos paliativos para estos estados), es necesario reforzar la flora bacteriana intestinal con yogur y fruta fresca muy rica en vitaminas.
La naranja (y variedades citricas) son las frutas que nos ayudan a combatir las agresiones del invierno: tomando mucha vitamina C, muy concentrada en la naranja, activamos nuestras defensas orgánicas.
Se puede elegir entre beberla en jugos o comerla entera, o incluso en ensalada,. La vitamina C tiene un elevado poder antioxidante y es útil contra los tumores de estómago. (Tambien se encuentra en gran cantidad en los ajies, asi que... a comer mas picantes)
También las vitaminas A y E son capaces de frenar los radicales libres, responsables del envejecimiento y de los procesos tumorales: las naranjas y los pomelos son las píldoras más eficaces para combatirlos.
Tenemos una gran variedad de legumbres secas, ricas en fibra, energía y proteínas vegetales considerables, con un aporte calórico adecuado al gasto energético ya que la temperatura ambiente suele ser muy baja.
Patatas y cebollas, mezcladas en ensalada, son una fuente de vitaminas, sales minerales y almidón, y pueden acompañar las carnes blancas y rojas, además del pescado.
Gripe, resfriados, tos, dolor de garganta, molestias respiratorias... no son inevitables sólo porque haga frío. Una buena alimentación, algunas ayudas de medicinas no tradicionales, unos buenos hábitos y la vacuna contra la gripe en ciertos casos, pueden ayudarte a pasar las estaciones frías como una rosa.
¿Te vacunaste contra la gripe?
Para que sepas qué medidas debes tomar, hemos hecho un recorrido desde el súper a la consulta nutricional de cabecera para decirte cómo llenar tu heladera y como mejorar tu estado.
Que cada estación tenga sus propios alimentos no es una coincidencia. La naturaleza pone a tu alcance los nutrientes que tu cuerpo necesita para estar sano en cada época del año. En otoño e invierno los cítricos son las frutas estrella, ya que contienen las dosis de vitamina C que nuestro organismo emplea para evitar y combatir los resfriados e infecciones.
Pero hay muchos otros alimentos que funcionan como medicamentos naturales, combatiendo los virus que nos acechan en invierno.
Nada más fácil ni más barato que incluirlos en tu lista de la compra. Toma nota:
Fruta
Puedes empezar el día con un jugo de naranja o limón y toma al menos dos piezas más de fruta fresca a lo largo del día. Además de proporcionarte vitaminas, fibra y antioxidantes, te ayudarán a contrarrestar el aumento de grasas e hidratos que el cuerpo pide en invierno. A la cesta. Naranjas, mandarinas, pomelos, kiwi, piña, mango, bananas, etc.
Frutos secos. Es la mejor época del año para tomarlos, ya que el cuerpo necesita más energía para mantener la temperatura corporal y contienen vitaminas y grasas saludables. Toma un puñadito entre horas o cuando necesites un extra de energía. Incluirlos en el desayuno te cargará las pilas para todo el día. A la cesta. Nueces, avellanas, almendras, dátiles, pasas, etc.
Verduras. Tienen grandes propiedades contra los resfriados y enfermedades respiratorias. Su contenido en vitamina A es esencial para mantener sana la piel y las mucosas. Tómalas a diario, crudas o ligeramente cocinadas. A la cesta. Acelgas, espinacas, calabaza, col, coliflor, champiñones, habas, puerros, o berros. Que no falten zanahorias (ricas en betacarotenos), ajos (el antibiótico natural) y brócoli (rico en hierro y vitamina C).
Legumbres. Son el alimento estrella en invierno, cuando el cuerpo necesita platos calientes y energéticos. Cocinadas sin grasa te aportan mucha fibra y pocas calorías. Tómalas al menos dos veces por semana. A la cesta. Garbanzos, lentejas habas o arvejas.
Incluye en tu alimentación frutas, verduras, cereales, legumbres y pescado
Cereales. Mejor integrales y con poca elaboración. Te aportan la fibra y energía que tu cuerpo necesita para afrontar el día a día. Con leche en el desayuno, o en forma de galletas integrales son un extra nutricional que tu organismo agradecerá. A la cesta. Cereales y galletas integrales, salvado y germen de trigo.
Pescado. Tómalo entre tres y cuatro veces a la semana, contiene grasas cardiosaludables -Omega 3 y Omega 6-, proteínas, calcio y pocas calorías. Fresco, congelado o en conserva es siempre una opción excelente.
Proba…Caballa, sardinas, atún, salmón o merluza, mariscos sobre todo calamares, moluscos etc.
Hidratos. Con el frío tu cuerpo te pedirá alimentos más energéticos. Pasta, arroz, papas y pan, son alimentos saciantes y muy sanos que no deben faltar en tu dieta invernal. Eso sí, modera sus cantidades, cocínalos con poca grasa, no abuses de las salsas y tómalos mejor al medio día o cuando vayas a hacer un gran esfuerzo físico. A la cesta. Patatas, pastas y arroz integral, pan de horno o integral.
Proteínas. En invierno el cuerpo te pedirá más proteínas para mantener su actividad diaria, ya que son el principal sustento de tus músculos, evitan la fatiga, permiten un buen funcionamiento mental y además evitan los ataques de hambre. A la cesta. Pescado, huevos, pollo, pavo y lácteos contienen las mejores proteínas de origen animal. El aguacate y la soja contienen grandes cantidades de proteína vegetal libre de grasas.
Grasas. Está demostrado que en invierno necesitamos comer más para mantener la temperatura corporal y para contrarrestar la 'depre' que a muchas personas les produce la falta de luz. Toda dieta debe incluir una proporción de grasas, algo mayor en invierno, pero sé inteligente y tómalas cardiosaludables. A la cesta. Aceite de oliva, frutos secos, aceitunas, carnes magras, queso, etc.
La gripe es una enfermedad infecciosa causada por un virus, por lo que los antibióticos no son eficaces en su tratamiento. Se manifiesta con fiebre, alteraciones en el sistema respiratorio y dolores musculares. Se considera que la vacunación es el mejor modo de prevenir esta enfermedad, si bien la alimentación juega un papel fundamental en el funcionamiento del sistema inmunitario.
Espero que estos consejos te hayan servido un poco, ahora no queda mas que abrigarse, tomarlo con calma y disfrutar de esta estación, que da para el amor, las peliculas con cafe y disfrutar de unos buenos libros en los tiempos libres...
Saludos.-