Hablemos sobre la ansiedad

Proyecto "BIOALIMENTACIÓN" - Semana del 24 al 28 de Noviembre

Estimado/as:

Como siempre les agradecemos vuestras recomendaciones, y le comunicamos que estamos respondiendo sus consultas a traves del mailing.

Esta semana los menús seran:
* Choumein de pollo
* Bastones de Merluza con pure de calabaza
* Medallones de Merluza con arroz primavera
* Pastel bicolor de Carne
* Creppes de Espinaca


Para realizar pedidos, consultas y sugerencias escribinos a: gabrielpetrelli@gmail.com

Turnos de Nutrición: 15-3217-8656

Los menús ciclicos se entregaran hasta el dia 18 de Diciembre, pudiendo optar por la modalidad semanal martes y jueves o la comodidad de los precongelados, hasta el dia de la fecha.


De una forma u otra, el termino del ciclo anual, tanto laboral, universitario, familiar, viene acarreado de diversos factores que producen y aumentan nuestra ansiedad.

Creo que no existe quien a fin de año, no se encuentre "hasta las manos" por uno u otro motivo.
Por eso mismo se decidio, hacer una leve conserjeria sobre , ansiedad, estres y alimentacion diaria.

Situaciones que contribuyen a agravar esta situación:

Dietas desequilibradas en las que se produce una ingesta insuficiente de hidratos de carbono, vitaminas y sales minerales, nutrientes todos ellos necesarios para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Horarios anárquicos de comidas; realizar sólo 2-3 comidas/día muy distanciadas entre sí…

Consumo habitual de bebidas alcohólicas o estimulantes y tabaco. No hay que olvidar que todo tóxico deteriora en mayor o menor medida el sistema nervioso.

Falta de descanso

Pautas para modificar el comportamiento alimentario en caso de ansiedad:

Distinguir entre sensación de ansiedad y hambre.

Respetar los horarios (no saltarse ninguna comida). Conviene retrasar el acto de comer unos minutos a partir del momento en el que se experimentan las primeras sensaciones de hambre.

Comer sentado en la mesa, de un modo tranquilo y ordenado (sin mezclar platos).
Retirar la fuente de la mesa después de servirse.

Acostumbrarse a utilizar platos medianos, no hiper rellenarlos. Comer despacio y masticando lentamente, no comer "lo que sobra".

Levantarse de la mesa en el momento en que se ha terminado de comer.

Planificar los menús con tiempo para poder prepararlos adecuadamente.

Hacer la compra con una lista evitando "lo prohibido"; llevar dinero justo.

No comprar ni cocinar cuando se tiene hambre. Por ej: preparar la cena, después de la comida…

Preparar una lista de actividades que sean incompatibles con comer fuera de hora.

Realizar esas actividades cuando se sienta ansioso por comer.

Aprender a relajarse para evitar tensiones que crean primero ansiedad y conducen luego a la sobreingesta.

La ansiedad no solo se identifica a la hora de las comidas, la ansiedad muchas veces es buena, existiendo mecanismos repetitivos que pueden transformarla en algo no tan saludable.


La ansiedad: un mecanismo normal

La ansiedad es un fenómeno que se da en todas las personas y que, bajo condiciones normales, mejora el rendimiento y la adaptación al medio social, laboral, o académico. Tiene la importante función de movilizarnos frente a situaciones amenazantes o preocupantes, de forma que hagamos lo necesario para evitar el riesgo, neutralizarlo, asumirlo o afrontarlo adecuadamente. Por ejemplo, nos ayuda a estudiar si estamos frente a un examen, estar alerta ante una cita o una entrevista de trabajo, huir ante un incendio, etc.

Sin embargo, cuando sobrepasa determinados límites, la ansiedad se convierte en un problema de salud, impide el bienestar, e interfiere notablemente en las actividades sociales, laborales, o intelectuales. Puede limitar la libertad de movimientos y opciones personales. En estos casos no estamos ante un simple problemas de "nervios", sino ante una alteración. Existen varios tipos de trastornos por ansiedad cada uno con sus características propias.

Se calcula que entre un 15% y un 20% de la población padece, o padecerá a lo largo de su vida, problemas relacionadas con la ansiedad con una importancia suficiente como para requerir tratamiento. La mejora espontánea (es decir sin consulta ni tratamiento) de los problemas por ansiedad es improbable. Sólo se produce en muy pocos casos. En la mayoría de los casos la ansiedad tiende a mantenerse, e incluso a extenderse y generalizarse. Tratar de sobreponerse a base de fuerza de voluntad, como piensan algunas personas, no es efectivo. Querer que los síntomas desaparezcan no da resultado, no es suficiente. Lo más conveniente es tratarse lo antes posible. La gran mayoría de los casos mejoran siguiendo el tratamiento adecuado.

Más allá de los llamados trastornos por ansiedad (pánico, agorafobia, fobia social, obsesiones, ansiedad generalizada, etc), la ansiedad es, además, un componente importante de otros problemas: problemas de alimentación, problemas sexuales, problemas de relación personal, dificultades de rendimiento intelectual, molestias físicas de origen psicosomático, etc.

Por eso estimados, debemos no "EVITARLA" sino aprender a manejarla, conociendonos cada dia mas, identificando esos momentos en donde nos ataca, y controlando suavemente, como dicen los maestros de meditaciòn, con entrenamiento, de a poco, todo se va consiguiendo, aclarando y armonizando.

Saludos y buena semana.-